Hace un par de semanas tuve la oportunidad de escuchar en vivo a una de las referentes del feminismo, con enfoque marxista, más potentes del mundo contemporáneo y aquí te comparto un poco de lo que compartió en esta ocasión.
Silvia Federici, es una feminista italiana, activista, marxista y crítica del capitalismo cuya obra “El Calibán y la bruja” es un texto obligado para todas las que aprendemos del feminismo y que viene muy a cuento en estas épocas. Considerando lo anterior, cuando vi que iba estar en la ciudad donde yo pasaría mis vacaciones no dudé ni un segundo para inscribirme y asistir a la Feria Internacional del Libro de Nueva York.

El Conversatorio en el que participaba Silvia se llamó “Pensamiento Crítico: feminismos populares” y sus compañeras de escena fueron Fátima Vélez, Ángeles Donoso Moncaya, Yásnaya Aguilar y Esther Vivas; todas muy potentes y con valiosas ideas.
En particular, llamó mi atención el mensaje potentísimo que tiene Esther Vivas, quien ya es una referente en materia de maternidad con perspectiva feminista, quien hizo hincapié en el derecho a decidir transitar la maternidad con autonomía y a visibilizar el contexto de las mujeres que maternan.
Por su parte, Yásnaya Aguilar reflexionó sobre la resistencia que desde la comunidad se planeta para nombrar a las mujeres desde dentro, no desde afuera no como las otras.
Sin embargo, en este escrito, sí me voy a referir a los mensajes que transmitió Silvia, porque considero que es un lujo poder escucharla y verla relacionar la situación de las mujeres en el mundo con la crítica hacía el capitalismo y a la guerra, por mencionar algunos enemigos del feminismo.
Silvia comenzó contando como en la década de los 70 el feminismo le salvó la vida. En ese entonces, relata Silvia, Italia era un país patriarcal y fue gracias a una beca para estudiar en los Estados Unidos que tuvo sus primeros encuentros con el movimiento feminista, cuya agenda en esas décadas consistía en voltear constantemente a ver las raíces del patriarcado, las cuales, tenían como base la desvalorización del trabajo de las mujeres.

Refirió también como la existencia del sexismo es evidencia que nos permite comprender el sistema en el que vivimos cuya base está dentro de la sociedad y cuenta con expresiones tan funestas como lo es la caza de brujas, o más bien, la matanza de mujeres. Defendió incluso que la lucha por el fin de la opresión de las mujeres es una de las cuestiones más importantes a las cuales hay que dedicarse y el deber de todas de cambiar esta sociedad racista, clasista y patriarcal.
Asimismo, y cómo siempre lo ha indicado a través de sus escritos, defendió que no se puede luchar contra el machismo si no se lucha contra el capitalismo y el sistema económico actual que es, dicho sea de paso, un sistema de guerra.
En cuanto al Estado mencionó que es el representante del capitalismo y de la clase capitalista que, si bien puede ser obligado, gracias a la presión de la sociedad civil organizada, a reformas y a políticas públicas, estas van a tender a satisfacer los intereses de ciertos grupos y profundizar las desigualdades, por lo que hizo una invitación a una lucha por un mundo sin Estados con autogobierno y con una base comunitaria.
Enterneció también a la audiencia cuando señaló tener el corazón roto por las situaciones que están pasando en el mundo actual, en las cuales, se está eliminando el significado de la vida a través de un genocidio que lleva más de un año y el cual lo estamos viendo en todos los espacios abiertos y públicos gracias a las comunicaciones, una guerra que no se esconde, mencionó.
Por último y aprovechando que estamos en fechas cercanas al día de muertos y de brujas hizo un llamado potentísimo a que tomemos conciencia que en la actualidad se siguen quemando mujeres, que aún se nos acusa y que se está buscando destruir todo aquello que nos conecta con el pasado, con nuestra genealogía, través de una invisibilización de las experiencias de las mujeres.
No sé si ustedes conocían a estas autoras, pero desde Luna Escuela de Pensamiento Feminista, te invitamos a no dejar de acercarte a la pluma de mujeres increíbles por lo que te dejamos algunos textos de Yásnaya y de Esther, estamos seguras irán muy bien con tu transitar de aprendizaje feminista.
Por Monserrat Peña


