REFLEXIONES FEMINISTAS

Blog

Pensamiento crítico feminista

En un mundo moderno como en el que estamos viviendo; que además de ser influenciado por un sistema patriarcal, nos encontramos atestadas de información (este cúmulo excesivo de datos que en sinnúmero de ocasiones no nos es factible discernir tan fácilmente, como el saber qué información es cierta y cual es una mentira con gran connotación de consumismo) requerimos de la inserción en nuestras mentes de una herramienta tan extraordinaria como lo es el “Pensamiento Crítico”.

La definición de pensamiento crítico, según Francis Bacon (1561-1626, filósofo, orador, abogado, escritor y político), es “Tener el deseo de buscar, la paciencia para dudar, la afición de meditar, la lentitud para afirmar, la disposición para considerar, el cuidado para poner en orden y el odio por todo tipo de impostura.”

Se entiende el pensamiento crítico como la capacidad (con la cual no se nace, pero si se cultiva) de realizar un análisis reflexivo, así como la evaluación de la solidez de los razonamientos dados en todas aquellas afirmaciones que la sociedad acepta (y el sistema impone), como verdades en el entretejido de la vida diaria.

Esta herramienta es una necesidad imperativa, sobre todo en medio de esta época donde se permea día a día el efecto “bandwagon”, (también conocido como efecto “manada” o “sesgo de arrastre”). Este concepto nace en Estados Unidos el siglo XIX en las épocas electorales en donde los candidatos usaban carrozas llenas de música y diversión en desfiles callejeros y que hacían a la gente literalmente “subirse al carro”.

El sistema en el que nos desenvolvemos, ejerce una gran presión hacia las seres humanas y seres humanos con base en el sentido de pertenencia; haciendo intrínseca la necesidad de formar parte de un grupo que nos haga sentirnos aceptados y reconocidos, esto genera, que nuestras decisiones sean influenciadas por los actos o pensamientos de los demás; mientras mayor sea el número de personas que adopten una conducta determinada, más alta es la posibilidad de que otras personas se añadan a este comportamiento subjetivo, sin detenerse a cuestionar, reflexionar y realizar un análisis profundo de si es un acto racional o no.

Como feministas y seres racionales; en nuestras manos se encuentra la imperativa obligación, de cuestionar, analizar, reflexionar y debatir toda la información dada por el sistema (refiriéndome a realmente toda la información que recibimos tanto en el día a día, así también la que se nos transmite por herencia desde nuestra niñez, las creencias, doctrinas, etc.) tal cual nos refiere Amelia Valcárcel, “Así funciona la razón, así han de funcionar el saber y la ciencia. Todo lo que hemos heredado como saber de la tradición hay que someterlo a esta nueva luz. Porque puede que de la tradición hayamos heredado cosas que simplemente sean malos usos inveterados” (Valcárcel, A., (2019) Ahora, Feminismo Cuestiones candentes y frentes abiertos, España, Ediciones Cátedra).

El pensamiento crítico nos es de gran utilidad para discernir entre lo veraz y las falacias del sistema (en donde este precisa un comportamiento poblacional estereotipado en específico, con el objetivo de dominación y control de las masas) por medio de la constante reflexión, cuestionamiento y razonamiento. 

Addy Sotomayor.

Ago 28, 2024 | Feminismo Radical

También te puede interesar

Calla y Supera:

El mandato silencioso tras la pérdida perinatal Por: Linna Corona “Felicidades por tu embarazo hijita, pero no le digas a nadie hasta que tengas 3 meses por si lo pierdes” La mayoría de las mujeres...

Otro Cuerpo y la política sexual de los deepfakes

Por Carime Esquiliano Sllim Otro Cuerpo (Sophie Compton y Reuben Hamlyn, 2023) explora la creciente amenaza del deepfake y su impacto en la vida de las mujeres. El documental sigue de cerca la...

Somos malas, podemos ser peores.

Para ser feminista hay que estar dispuesta a ser mala.  Mala para ser autónoma  Mala para decidir hacer las cosas que tú quieres hacer.  Mala para posponer la limpieza y sentarte a...